sábado, 18 de julio de 2009

ZAN : PERPETUAR


Zansetsu es la nieve que se resiste a la primavera, fundiéndose lentamente a la sombra y al abrigo de las colinas. Zansho es el calor remanente al inicio del otoño, reluctante a soltar su húmedo agarre a los fríos dedos de la helada que finalmente se esparcirá por toda la tierra. La mirada del bugeisha a la mitad de una confrontación es tan fría como la nieve, aunque penetrante con un calor intenso. Esta es la manifestación del zanshin.


Zan tiene una derivación fascinante como kanji. Su radical, al lado izquierdo del símbolo, significa “huesos desnudos.” El otro trazo describe un par de albardas. Su significado es marcial, implica que uno corta hasta que no queda nada más que huesos. Zan tiene un significado de “desintegrar” o “ser extinto,” pero hacer esto gradualmente, como un carbón dando gradualmente calor así como enfriándose gradualmente hasta convertirse en cenizas. Zanshin, el “espíritu que se perpetua” es una característica inevitable de los aikidokas más experimentados. El lo exhibe en los momentos más caóticos de la batalla así como en los periodos de su vida que están perfectamente en calma.


El concepto de Zanshin es muy complejo, integrando presencia física, habilidades técnicas y una actitud emocional. Calma Vigilante. Acción en reposo. Mentalmente, zanshin es la cualidad de difusión, una conciencia firme de todo lo que respira sin enfocarse en ello, y así no ser perturbado por cualquier fenómeno. Físicamente, Zanshin se expresa a través de la postura que está relajada aunque resonante de poder. Cuando un aikidoka consumado se mueve decididamente, su técnica parece vibrar aun cuando la acción esté terminada y concluida. Y enfrentando múltiples oponentes, su concentración nunca se ve arrastrada por alguno de todos ellos. Ambos sucesos revelan un estado de Zanshin avanzado.


El principiante se ve inclinado al error de gesticular fieramente y tomar una postura de agresión rígida en lugar de Zanshin. Pero este artificio es solo una caricatura que no se pude mantener por mucho tiempo, requiere de un esfuerzo agotador y falla en todos los puntos. El verdadero Zanshin se desarrolla a lo largo de un periodo de entrenamiento muy riguroso, y nunca se concentra en la fuerza. No es un tsunami, una ola simple que se expande a un lugar en un momento y después desaparece. Zanshin es como un gran océano, sin fondo y con una energía latente. Como el ritmo que golpea su superficie, que resuena más allá de su sonido real, la fuerza del Zanshin se perpetúa.Fuente: Aikidokai,traducción Salvador Lopez Ollinkikai Aikido

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